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Capítulo 100: “Mi página de agradecimientos…”

Aún no termina todo. Pero ha llegado el momento de escribirla. Ya entramos en la recta final, es solo cosa de tiempo para cerrar el proceso de la Universidad…

Esta es la versión extendida de la página de agradecimientos de mi memoría. La cual se complementa con el texto de San Alberto Hurtado como prólogo. Los textos en cursiva van textualmente en el empaste, el resto… ya lo verán.

¡Aqui vamos!

Con mucha alegría escribo estos agradecimientos. Fueron años de esfuerzo, constancia, valor y coraje.

Primero lo más importante. Comenzar agradeciendo a mi Familia. A Julio, mi padre, compañero y maestro. Gracias por tu apoyo, ejemplo de vida, consejos y bendita aura de paz. A Carmen, mi madre, abnegada, esforzada y siempre preocupada. Gracias por tus cuidados, amor y entrega generosa. A Vanessa, mi hermana, sensible y multifacética. Gracias por tu delicadeza, cariño, apoyo y paciencia. Por ustedes mi vida, por ustedes todo!.

No puedo dejar de lado a los amigos, aquellos que la vorágine de la vida determina caminos diversos, pero que pese a ello jamás dejaron de alentar, apoyar y acompañar. Esos amigos de verdad que no necesitan tiempo, hora ni lugar para ser.

A Ismael, pese a que lo conocí en la amargura de la derrota, fue un gran triunfo. A Roberto, que quizás desde cuando nos conocemos. Y a tantos otros con quienes el contacto y la confianza no desaparecen con el tiempo, como los “amigos callampas”, el “pelao” José Alberto del Liceo, entre otros. (me disculparán si nos los nombro a todos… son muchos, en diversos momentos).

Por otro lado están aquellos amigos que me acompañaron en San Francisco. Ejemplos de lealtad, fe y esperanza. Personas maravillosas que me mostraron lo mejor del ser humano con su compañía.

A María, por ser la persona de lealtad más incondicional que he conocido. ¡Gracias!. Al Ariel un maestro al estilo Jedi. A Fabiola, por su apoyo, compañía y cariño. Al Padre Fernando por esa vocación consagrada digna de santidad. A tantos jóvenes con quien compartí y me mostraron sus visiones de mundo, de quienes aprendí, más que ellos de mí.

A los hijos de Bello, compañeros en el camino de la construcción del futuro. A esos ingenieros que buscan hacer de este mundo un lugar más ameno, acogedor y humano. Especialmente al CMS, equipo humano con quienes profesamos la ingeniería del amor y que le han dado un real sentido a lo que es el “ser ingeniero”.

Sección 4 y bonus tracks! Pao, Gastón, “killer” Krause, entre otros. Y por supuesto a la Toty, Gonzalo, Evelyn, Solsiré, Pablo, Felipe y muchos más que con su compañía, hicieron de ese mundo, que en un comienzo sentí tan ajeno a mi… un hogar.

Y finalmente al gran equipo Área de Desarrollo Empresarial de ChileCompra, que me brindo la oportunidad de realizar este trabajo y de aprender algo muy importante que no aprendí en la universidad; valorar mis capacidades.

A la Paula, Javier, Aurora y Paty. Por su confianza, profesionalismo y experiencia.

Solo me resta dar gracias a Dios por los altos y bajos, las pruebas y las ventajas. Es hora de nacer de nuevo…

Aqui está. A esperar fecha… que el próximo capítulo será inolvidable!

Gracias Totales!

Ser Hincha de la U

Esta columna no es mia… pero es algo que vale la pena reproducir. La fuente oficial es Ricardo A. Pinto Neira del diario el Clarin de Chile. E igual de notable es el comentario que el mismo autor hace más abajo sobre los post… que los disfruten!

Una de mis frases más resistidas y criticadas dice “no hay fútbol más perdedor que el chileno”. Así de crudo. Según yo, la cantidad de años jugando competencias internacionales, los adelantos y buenaventuras económicas de los clubes no se condice con el paupérrimo caudal de resultados. Mal que mal, tenemos 100 años de actividad. Y no es proporcional. Anoche, la Universidad de Chile sumó otra página al libro de los tropiezos. Una bien triste…

Porque más allá de los colores propios del redactor –no me sumo al absurdo del periodista chileno que tiende a mal esconder su afición como si fuera pecado-, el estadio estaba maravilloso y no con la reinauguración. “Los Leones” saltaban a buscar un paso a la historia que les quedó grande. Y eso no disminuyó el marco impresionante e inigualable. Por espectáculos así es que el turista europeo viene a Sudamérica a empaparse de fanatismo, principalmente a destinos clásicos en Argentina. Fue sobrecogedor como en la misma instancia de 1996. Fue historia en las gradas. Y allí es donde me quiero quedar. En lo distinto, especial, sacrificado y casi siempre mal retribuido que significa ser hincha de la “U”…

Algo tiene esa camiseta. Nadie más está considerado entre los principales clubes del continente sin títulos, sin un estadio o sin grandes logros internacionales. Ser de la “U” se marida con la pasión sin gloria. Es ser hinchada. No hablo de la antigua mafia que se conoce como “Los de Abajo”, ese grupo de aprovechadores de una marca gigante que deambulan por el país creyéndose tatuaje oficial en la piel del fanático. El hincha de la “U” tradicional no entra gratis, ni “aprieta” cual matón a los jugadores. Ese resabio se puede terminar mañana. Cosa de políticas duras. Como las que empieza a implementar la ANFP vigente con los sectores “populares”. Hoy, les hablo del tablón, del romántico viajero…

¿Sabía ud que las entradas para esta semifinal eran las más caras que un club chileno haya cobrado en la historia por un partido oficial? Se agotaron en un día y medio. El precio, sobrecargado para el espectáculo sólo refrenda el espíritu de la hinchada azul. No hay cuota inalcanzable. La demanda deberá ser colada, seleccionada y colapsará igual. Habrá aglomeración, porfía, reventa indecente y aprovechamiento sin discriminación. Da lo mismo. El tipo que es de la “U”, se mata por estar con su equipo cuando hay que estar…

Ser hincha de la “U” se hermana con el sacrificio. Uno puede irse de pie en un bus de mala muerte desde Concepción a Santiago para ver una semifinal con River y sentirse pagado con una muestra de devoción multitudinaria. Uno puede recorrer el país en su juventud junto a una barra hasta que se da cuenta que esos mismos pululan como bichos y se alimentan del fervor de los demás. Ser hincha de la “U” es enamorarse de su entorno cuando estaba jugando en la Segunda División. Entender que es el motor más honesto dentro del mundillo del fútbol de este lado del mundo. Uno carente de sumo éxito como excusa y piso. Uno que se  justifica por grandeza natural.

Ser hincha de la “U” es no vivir de glorias pasadas aunque se tengan. Es respetar a los que hicieron algo por la insignia en el pecho e ir para delante con los sueños. Ser hincha de la “U” es querer tocar el cielo y volver a intentarlo ante el más mínimo tropiezo. Es ir a todas y estar en todas. Ser un azul de corazón es creer y cantar desde tu butaca. Es reconocer al de al lado. Tener nobleza, hidalguía. Acostumbrarse a la soberbia del resto. Es abrazar el emblema patrio, la tricota roja y asumir su apoyo cuando los demás se marchan en temporadas de mala cosecha. Es ser irrenunciable. No importa el marcador de hoy. Mañana siguen siendo los mismos… Imitados por donde se vaya. Igualados en ningún rincón.

No existe otro equipo así. No encontrarán otra hinchada así. El futuro estadio y la copa que se escapó ayer eran sólo adminículos para decorar un romance permanente. El que se pone esa camiseta la siente desde el primer día. El que no, generalmente será quien esté en la cancha vistiéndola ocasionalmente y no tiene méritos para el rol. Se irá sin pena ni gloria. En la vida se buscan dos cosas. Dinero y reconocimiento. Sólo el que juega por la “U” tiene asegurado lo segundo aunque no consiga marcas históricas. Ser hincha de la “U” es agradecer eternamente al que corre por ti como tú lo harías en la cancha. Nadie más que de se dedique a la profesión del balón gozará tal imborrable privilegio…

Ser hincha de la “U” obliga a mentalidad ganadora sin importar los antecedentes. Ser hincha de la “U” alienta el apetito de superación. Ser hincha de la “U” es una marca indeleble, es una herencia que se agradece y se perpetúa. Es entender el fútbol en su raíz más básica: la del que respira y vive por ver acción en una cancha.

Se lleva en la sangre y es superior a todo. Ser hincha de la “U” es querer, ir más allá del horizonte. Continuar el sendero por más piedras que arroje el camino. Es amar el juego y la desnudez de la mujer como la más pura expresión de la creación. Como en su himno. Es amor. Por la camiseta, por la vida. Por la oportunidad de pertenecer a algo tan grande… A un emblema tan inigualable…


Día del Padre.. ¿Qué es eso?

Creo que una vez lo publiqué… no lo recuerdo…
La primera vez que vi este video… me encantó… me emocionó…
No hay más comentarios que el video en si mismo…

Feliz día Papá!

Capítulo 99: “Somebody”

TE-MA-ZO!

capitulo 99… me reservo para el 100..

Capitulo 98: “prólogo…”

Los problemas sociales son morales, pero no son sólo morales: encarnan también problemas técnicos que han de ser resueltos para poder aplicar normalmente los principios.

Si los salarios no alcanzan para la vida, la moral enseña que hay que hacerlos tales que alcancen. Pero, ¿por que medios?, ¿Produciendo una deflación, una inflación, para dar más trabajo, abriendo nuevas industrias, señalando precios a los productos?… Todas esas medidas deben ser estudiadas bajo el punto de vista técnico y de eficacia.

El Evangelio es indispensable, sin él no hay solución; pero jamás enseñó Jesús que quedaban los hombres dispensados de estudiar las soluciones prudenciales, antes al contrario las urgió con rara vehemencia y de ellas nos pedirá cuenta en proporción a la capacidad para descubrirlas.

Parece que es necesario insisitir en ese punto, pues es frecuente el pecado de pereza y en todas partes se echa de menos equipos de hombres bien formados en los principios y no menos preparados en la técnica que resuelvan los complicados problemas del mundo en vías de crecimiento.
Moral Social, San Alberto Hurtado S. J.
Aún no termino la memoria, pero ya tengo claro el prólogo…
¡¡Vamos que se puede!!