Los problemas sociales son morales, pero no son sólo morales: encarnan también problemas técnicos que han de ser resueltos para poder aplicar normalmente los principios.
Si los salarios no alcanzan para la vida, la moral enseña que hay que hacerlos tales que alcancen. Pero, ¿por que medios?, ¿Produciendo una deflación, una inflación, para dar más trabajo, abriendo nuevas industrias, señalando precios a los productos?… Todas esas medidas deben ser estudiadas bajo el punto de vista técnico y de eficacia.
El Evangelio es indispensable, sin él no hay solución; pero jamás enseñó Jesús que quedaban los hombres dispensados de estudiar las soluciones prudenciales, antes al contrario las urgió con rara vehemencia y de ellas nos pedirá cuenta en proporción a la capacidad para descubrirlas.
Parece que es necesario insisitir en ese punto, pues es frecuente el pecado de pereza y en todas partes se echa de menos equipos de hombres bien formados en los principios y no menos preparados en la técnica que resuelvan los complicados problemas del mundo en vías de crecimiento.
Moral Social, San Alberto Hurtado S. J.
Aún no termino la memoria, pero ya tengo claro el prólogo…
¡¡Vamos que se puede!!
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[...] versión extendida de la página de agradecimientos de mi memoría. La cual se complementa con el texto de San Alberto Hurtado como prólogo. Los textos en cursiva van textualmente en el empaste, el resto… ya lo [...]