Hace tiempo no escribía… tenía ganas de hacerlo… creo que con el revuelo que se está generando hoy en día por los escándalos en la iglesia… amerita un comentario…
Primero que todo, lo evidente, obvio e incuestionable. Si un ser humano comete algún acto que no esté de acuerdo a nuestra moral social puede ser cuestionado bajo los términos morales que está infringiendo… y si además existen marcos legales, estos deben ser aplicados con todo el rigor ya sea en la culpabilidad o en la presunción de inocencia.
Los abusos en menores (sexuales, de abandono, violentos, etc…), a mi juicio corresponden a uno de los más grandes crímenes posibles. Aberraciones como las que se están imputando a algunos sacerdotes extranjeros y chilenos deben ser erradicadas de la sociedad y condenadas con resultados ejemplares que muestren que nuestra sociedad no permite tales estupideces.
Pero… ¿Por qué suceden? Creo que esto va más allá de la iglesia… más allá de si los sacerdotes guardan el celibato o no. Creo que en toda organización humana (la iglesia es 100% humana… aunque usted… no lo crea!!), existen fenómenos de dominación y dependencia que si no son tratados adecuadamente derivan a aberraciones como por ejemplo un abuso sexual.
Las víctimas, creo que corresponden a personas “débiles”, que han sucumbido ante personas con dones especiales de oratoria que con sus palabras envuelven, cautivan, guían y dominan. Lo vemos día a día… en la política se ve mucho de esto… por ejemplo a veces cuando converso de política con amigos de X tendencia política, defienden o critican alguna idea o acción política particular bajo los colores que los representan y no con un sustento técnico o ideológico. Los grandes oradores logran esto… cautivar a las personas y conducirlos hacia un punto común. Que en el caso de este ejemplo es un voto. Ejemplo claro es gente que justifica los abusos cometidos en la dictadura (pero eso es tema de otro comentario… no ahora). La concertación perdió la senda de la victoria electoral pues dejó de generar una mística especial que cautivara a la gente, que le diera respuestas, esperanzas, etc.…
Otro ejemplo de dominación por oratoria es el que he visto durante los más de 10 años que llevo participando en una Pastoral Juvenil. He visto pasar cientos de jóvenes con habilidades de liderazgo y convocatoria realmente admirables. Jóvenes llenos de vigor y energía que mueven masas y que estoy seguro llegarán lejos en sus vidas según los objetivos que se propongan… pero… ¿Cuál es el problema? En la Pastoral Juvenil nuestro objetivo es evangelizar a jóvenes (siguiendo obviamente los lineamientos valóricos que profesamos)… ello requiere que el joven, sea realmente reflejo de fe cristiana y que a través de su testimonio cautive y muestre que el camino propuesto es el indicado. El problema es que todos somos pecadores… tenemos intereses, egos que alimentar… y eso distorsiona el objetivo… he visto animadores “mesiánicos” que se juran dueños de la verdad y la transmiten desde su perspectiva… y hay una cantidad no menor de jóvenes… ¡Que los siguen!, ¡Que opinan igual!, ¡Que actúan igual!. Jóvenes que hacen de si un discurso ajeno… Y para qué hablar de los que con toda la perso lanzan la primera piedra… jóvenes que no sé como tienen cara para pararse delante de los demás a hablar de valores… pero eso es cosa de cada uno…. Los valores son el criterio más débil y tergiversable.
¿Qué hay de malo en esto de los followers del mesianismo en la iglesia? que el pseudo “lavado de cerebro” es momentáneo… si no es alimentado por el “mentor” no perdura en el tiempo… prueba de ello es la gran cantidad de jóvenes que es capaz de modificar sus opiniones con respecto a su rol en la iglesia después que se retiran… (Vayan a misa y lo verán…).
Obviamente estos 2 casos ejemplo no se comparan con el problema en discusión… solo los plantyeo a modo de ejemplo de dominación psicológica…
Ahora, volviendo al tema central… esta dominación por oratoria ha generado que inescrupulosos desaten sus más oscuros intereses sobre estas mentes débiles, seguidoras, que buscan una orientación…
Claramente un joven entre los 12 y los 17 años tiene una alta probabilidad de no tener idea que hacer con su vida, de cómo reaccionar frente a la vida… especialmente hoy en día en que cada vez, con más frecuencia se da la existencia de burbujas sociales que aíslan a los jóvenes del contacto con otras culturas… y no podemos dejas atrás el efecto de madurez acelerada…
Ahora… Creo que esto va a dar que hablar… lamentablemente hay que decirlo así, pero si no fuesen sacerdotes, no sería tanta noticia y que lo sepamos va a depender exclusivamente de la línea editorial de los medios de prensa que frecuentamos (sino pregúntenle a la parrilla comunicacional de mi chilito querido… ).
¿Por qué tanto problema con que sean sacerdotes?, porque se supone que ellos representan un estilo de vida lleno de valores y virtudes consideradas “buenas”. Los sacerdotes son los portadores sociales de las “buenas costumbres”, de las prácticas esenciales para un cálido ambiente social… y con esto… sumado a que los medios han catalogado las investigaciones internas de la iglesia como un “encubrimiento” se pone en tela de juicio la autoridad moral de la iglesia…
Creo que la iglesia está perdiendo por goleada la guerra comunicacional. Está encerrada por una sociedad que busca sus propias respuestas, celosa de quienes las encuentran…
Conozco sacerdotes que son dignos de admiración. Que reflejan la santidad y son realmente ejemplos de vida. Gracias a Dios son casos menores (y aunque fuese uno solo…) los casos de sacerdotes con doble vida… creo que la curia se va a levantar, va a superar esta difícil prueba que están viviendo…
Espero que de ser culpable karadima tenga una sentencia ejemplar… que siempre un precedente mediático que contribuya a que estos casos, sean sacerdotes o no, no ocurran más…







